Hay personas cuya labor va mucho más allá de la función que desempeñan. Personas que, con su trabajo diario, su cercanía y su entrega silenciosa, contribuyen a hacer del colegio un auténtico hogar.
Este curso despedimos con enorme gratitud a dos miembros muy queridos de nuestra comunidad educativa: José L. Salinero, encargado de mantenimiento, y Eloy, portero del colegio, quienes comienzan una nueva etapa tras dedicar tantos años de su vida al servicio de Salesianos María Auxiliadora.
José L. Salinero, cuidar cada rincón de nuestra casa
Durante años, José ha trabajado con profesionalidad, dedicación y una disponibilidad constante para que nuestro colegio estuviera siempre preparado para acoger a alumnos, familias y educadores.
Su labor ha ido mucho más allá del mantenimiento de las instalaciones. Cada reparación, cada mejora y cada detalle cuidado han contribuido a crear un entorno seguro, acogedor y agradable para toda la comunidad educativa.
Su discreción, su capacidad para encontrar siempre una solución y su compromiso diario han dejado una huella imborrable en todos los que hemos compartido con él esta etapa.
Eloy, la sonrisa que nos recibía cada mañana
Para miles de alumnos y familias, la jornada escolar comenzaba con un saludo de Eloy.
Como portero del colegio, ha sido durante muchos años una presencia cercana, amable y siempre dispuesta a ayudar. Su trabajo ha consistido en mucho más que abrir y cerrar puertas: ha sabido acoger, orientar, escuchar y cuidar de las personas que cada día cruzaban la entrada del colegio.
Con su trato cercano y su disponibilidad permanente, Eloy se ha convertido en una figura muy querida por varias generaciones de alumnos, familias, antiguos alumnos y compañeros.
Su recuerdo permanecerá ligado a la vida cotidiana de nuestro colegio y al cariño con el que siempre desempeñó su labor.
Gracias por formar parte de nuestra historia
José y Eloy representan esos valores que identifican a una casa salesiana: el servicio, la cercanía, la sencillez, el trabajo bien hecho y el compromiso con las personas.
En nombre de toda la Comunidad Educativa de Salesianos Salamanca – María Auxiliadora, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por tantos años de dedicación.
Os deseamos una jubilación llena de salud, ilusión, serenidad y tiempo para disfrutar junto a vuestras familias y amigos.
Esta seguirá siendo siempre vuestra casa.
¡Gracias, José! ¡Gracias, Eloy!
La Comunidad Educativa de Salesianos María Auxiliadora



